SOBRE MÍ

HOLA,
SOY TERESA

Profesora de yoga y practicante de meditación con más de 14 años de experiencia en la práctica, y más de 600 h en formaciones nacionales e internacionales.

Licenciada en Derecho y diplomada en Criminología, abogada en ejercicio durante 18 años, buscaba la forma de cambiar mi destino y el camino elegido en los años de juventud, y en esa búsqueda, casi desesperada por encontrar una forma de vida más equilibrada, serena y compasiva llegue al mundo del yoga, una filosofía y práctica que me cautivaron desde el primer momento y a la que me entregue en cuerpo y alma, cursos, formaciones, especializaciones, retiros… hasta conseguir dejar de lado a mi estresante y angustiosa profesión, para convertirme en lo que soy actualmente, practicante y profesora de yoga y meditación.

Me formé en diferentes escuelas de yoga en Málaga, Huelva, Sevilla, Alicante, Madrid, abarcando diferentes ramas del yoga; Hatha, Vinyasa, Asthanga, Yoga Krama, Yoga para niños, aero yoga, y últimamente Dharma Yoga Tibetano, así como estudios en Ayurveda, y estudios de Chamanismo.

Desde hace unos tres años soy estudiante y practicante de meditación budista tibetana con la Escuela Laica de Budismo, con el centro de estudios Thubten Dhargye Ling,  escuela Paramita de Alicante, entre otros.

Mi camino profesional en el mundo del yoga comenzó en Córdoba, mi ciudad de origen, como empezamos todos, impartiendo clases en salas de gimnasios, centros de yoga, etc. hasta cofundar un centro propio y casi pionero en Córdoba, Lumiere Zen Garden.

¡En 2017, por motivos familiares, nos mudamos a Cádiz, al P.N. Sierra de Grazalema, donde empecé de cero!
Impartiendo clases en los pueblos contiguos  a mi residencia, El Bosque, Algar, Prado del Rey, Villamartín, y Ubrique, donde resido actualmente, conectando en todos estos lugares con una comunidad que me ha ayudado a crecer profesional y personalmente.

Hoy soy la fundadora de este centro Dharma Ling, nacido para dar cabida a una maravillosa comunidad de practicantes comprometidos con el desarrollo personal y espiritual y que se han convertido en amigos todos ellos, donde desarrollo  mi trabajo con mucha pasión y amor. Acompaño a más de 90 alumnos a través de las clases de yoga, meditación, talleres y retiros. Intentando enseñar más allá de las asanas, con un enfoque amplio, cercano y amoroso, acompañando en la  búsqueda de la paz y el bienestar personal  desde la entrega y la escucha consciente y sincera.

Fuera del centro organizo retiros de yoga y meditación, jornadas de yoga, solidarias, talleres y baños de sonido. Y sigo colaborando en algunos centros y gimnasios de la zona, impartiendo clases y talleres de bienestar, participando en distintos programas municipales para el desarrollo del crecimiento y bienestar.

Mi propósito en este centro no es otro que crear una «Sangha» comunidad  estable y comprometida, donde cada persona, cada alumno, se sienta acogido, escuchado y acompañado, ya sea practicando yoga, meditacióno tomando un té a la luz de las velas.

Mi filosofía

Creo profundamente que el yoga es un camino de transformación, de crecimiento personal y espiritual.
No es una práctica física limitada a la edad o la condición: cualquier persona puede realizarlo y beneficiarse de él.

A través de las asanas, la meditación y la respiración consciente, cultivamos:

calma

bienestar

equilibrio

claridad interior

Toda mi práctica y enseñanza descansan en los principios del budismo tibetano,
una base que aporta profundidad, compasión y presencia.

¿Quieres comenzar tu práctica de yoga en Ubrique?